Sostener el proceso en comunidad
Programa grupal de varias semanas para recorrer (re)conectar de forma acompañada. El formato compartido permite sostener el proceso, integrar lo aprendido y sentirse parte de una comunidad.
Qué es una experiencia grupal
Las experiencias grupales son programas de 8 semanas donde un grupo reducido de mujeres recorre el proceso (re)conectar de forma conjunta. Cada semana hay un encuentro grupal de 2 horas, más prácticas y recursos para trabajar entre sesiones.
El formato grupal ofrece algo que otros formatos no pueden dar: la experiencia de ser escuchada, de reconocerse en otras, de sentir que no estás sola en lo que vivís. El grupo se convierte en un espacio de sostén y de práctica compartida.
Este formato es ideal para quienes prefieren un ritmo más pausado, necesitan acompañamiento sostenido o valoran la experiencia de procesar en comunidad.
Beneficios del formato grupal
Acompañamiento sostenido durante varias semanas
Espacio seguro para compartir y ser escuchada
Ritmo pausado que permite integrar lo aprendido
Comunidad de mujeres en proceso similar
Sesiones grupales + recursos entre encuentros
Plan individual al finalizar el programa
Qué incluye el programa
8 sesiones grupales de 2 horas
Materiales de trabajo entre sesiones
Prácticas guiadas para hacer en casa
Grupo privado de acompañamiento
Sesión individual de cierre
Plan de 6 meses personalizado
Cómo se organiza el programa
Semanas 1-2: Llegar y entender
Desacelerar, crear condiciones de pausa y comprender cómo la sobrecarga atraviesa cuerpo y mente.
Semanas 3-4: Ver y reconocer
Observar patrones, automatismos, exigencias y creencias que sostienen el exceso y la desconexión.
Semanas 5-6: Regular y practicar
Entrenar recursos concretos de regulación: respiración, cuerpo, presencia y herramientas para el día a día.
Semanas 7-8: Integrar y sostener
Traducir lo vivido en recursos prácticos y diseñar un plan personal para los próximos 6 meses.
Calendario
Los próximos grupos se anunciarán pronto. Dejanos tus datos para recibir información.
A veces, lo que necesitamos es saber que no estamos solas.
Las experiencias grupales ofrecen un espacio de acompañamiento sostenido, comunidad y práctica compartida para recorrer el proceso de (re)conexión.